La nutrición a través del agua
El cuerpo necesita agua para sobrevivir y funcionar correctamente. Los humanos no pueden vivir más de unos pocos días sin beber - en función del clima, de los niveles de de actividad y otros factores -, mientras que puede sobrevivir durante semanas o meses sin otros nutrientes. Aunque comúnmente la correcta hidratación no se tiene en consideración o se trivializa, no hay otro nutriente más esencial o que se necesite en cantidades tan grandes.
El agua ejerce muchas funciones importantes en el cuerpo. El agua representa la mayor parte de la mayoría de las células del cuerpo (a excepción de las células de grasa) y también amortigua y lubrica al cerebro y las articulaciones. Transporta nutrientes y lleva los desechos lejos de las células. También ayuda a regular la temperatura corporal mediante la redistribución de calor de los tejidos activos a la piel y el enfriamiento del cuerpo a través de la transpiración.
El agua es el agente de transporte por excelencia de todo aquello que llega a la célula y de todo aquello que la célula excreta. Esta función es especialmente importante en relación a las sales minerales.
Los elementos minerales son componentes integrantes del organismo que desempeñan tres funciones esenciales en el organismo:
El agua es el agente de transporte por excelencia de todo aquello que llega a la célula y de todo aquello que la célula excreta. Esta función es especialmente importante en relación a las sales minerales.
Los elementos minerales son componentes integrantes del organismo que desempeñan tres funciones esenciales en el organismo:
- Como componentes del esqueleto determinan su solidez y rigidez.
- Como sales disueltas condicionan el estado fisicoquímico indispensable para la vida de las células, y propiedades de los líquidos del organismo (pH, presión osmótica, grado de imbición de los coloides, etc.).
- Como constituyentes de compuestos más complicados (hemoglobina, enzimas, hormonas) son esenciales en el organismo.

